Durante una inspección realizada el pasado 12 de noviembre, personal de Profepa constató afectaciones en una superficie de 13.7 hectáreas, donde se habían llevado a cabo trabajos de nivelación de caminos, retiro de vegetación natural, conformación de calles con material pétreo, así como la instalación de postes y tendido eléctrico.
Las acciones se ejecutaban sobre un ecosistema de selva baja caducifolia, característico de la región y que aún se conserva en buen estado en sus áreas colindantes. En el predio afectado se encontraron especies arbóreas, arbustivas y herbáceas distribuidas en distintos estratos, asociadas a cactáceas, bromelias y otras especies de flora y fauna silvestre consideradas en alguna categoría de riesgo, según la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Ante la ausencia del permiso correspondiente, Profepa impuso la clausura total temporal, lo que implica la suspensión inmediata de cualquier actividad que no sea la conservación del sitio. Para garantizar el cumplimiento, se colocaron cinco sellos de clausura en los puntos inspeccionados.




