Durante el acto, el gobernador Joaquín Díaz Mena indicó que esta obra, que tuvo una inversión superior a tres millones de pesos, forma parte del Plan Bienestar para Mérida, estrategia con la que se busca mejorar los servicios públicos en la ciudad y atender rezagos derivados del crecimiento urbano.
Explicó que este esfuerzo se suma, de manera subsidiaria, a la autoridad municipal para cerrar brechas de desigualdad con infraestructura adecuada.
“La ciudad creció, pero no se garantizó que el agua llegara con calidad y con presión a todas las colonias; mientras en algunas zonas el servicio funcionaba bien, en otras las familias tienen problemas”, sostuvo.
Díaz Mena adelantó que, además de esta rehabilitación, se desarrollan obras similares en la colonia San Antonio Xluch, así como en nuevas zonas de captación en Zazil Há, en la colonia Nora Quintana, en el poniente, y en El Roble Agrícola, al sur de la ciudad.
El gobernador detalló que estas acciones forman parte de la construcción de un sistema hídrico más eficiente, moderno y equitativo en Mérida, que atiende actualmente a 1.5 millones de habitantes, lo que representa un reto de gran magnitud.
Por ello, afirmó que se trabaja con inversión, planeación y proyectos estructurados, mientras la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) mantiene estudios y proyectos para atender con criterios técnicos las zonas donde más se necesita.
“Tenemos que ir resolviendo donde urge en el presente, pero también previniendo el futuro. Poco a poco vamos a cerrar la brecha de desigualdad, corrigiendo lo que no se hizo bien y construyendo con visión de largo plazo. Me da gusto que esta planta de tratamiento de aguas residuales tenga un impacto directo en la salud pública, en el medio ambiente y en la calidad de vida de las familias”, afirmó.
Durante su intervención ante alumnas y alumnos de la primaria “Emiliano Zapata”, quienes asistieron al evento como parte de visitas técnicas escolares a las instalaciones de la Japay, el gobernador les pidió convertirse en embajadoras y embajadores del cuidado del agua.
También llamó a sus familias a hacer un uso responsable del recurso, al subrayar que el agua es un derecho y no un privilegio.
Por su parte, funcionarios estatales explicaron que la planta rehabilitada se encontraba en abandono total, no cumplía con su función de tratamiento de aguas residuales y generaba molestias a las y los habitantes de la zona debido a los malos olores.
De igual forma, precisaron que los trabajos benefician de manera directa a 4 mil 600 habitantes y que la inversión ascendió a tres millones 18 mil pesos. Detalló que las obras incluyeron el desmantelamiento de estructura existente; la rehabilitación de instalaciones hidráulicas y de recirculación de lodos; la rehabilitación del cárcamo de bombeo y del sistema de aireación; la instalación de equipo electromecánico; así como la rehabilitación de instalaciones eléctricas y de control.
Agregaron que también se construyeron módulos de lecho de secado, casetas y se instaló herrería. Informó además que se desarrollan trabajos similares en las PTAR de Paseos de Opichén, Altabrisa, Santa Cruz Palomeque, Dzoyolá, San Pedro Cholul, Fidel Velázquez y la colonia Alemán.
Previo a este evento, el gobernador supervisó los avances del Centro Pilares Renacimiento Maya, ubicado al sur de Mérida, el primero de los 35 que se proyecta construir en el Estado.




