Tras recibir el aviso, las autoridades acudieron al sitio para verificar la situación y aplicar las medidas necesarias para proteger los ejemplares. Los huevos fueron resguardados y posteriormente reubicados en un área segura dentro de su hábitat natural, con el objetivo de garantizar mejores condiciones para su desarrollo y eclosión.
Las labores se realizaron bajo la supervisión de un biólogo del CETMAR, institución educativa especializada en ciencias y tecnologías del mar, que además participa en actividades relacionadas con la conservación de los ecosistemas marinos y la protección de especies.
Autoridades municipales destacaron la importancia de la participación ciudadana en este tipo de reportes, ya que permiten actuar de manera oportuna para salvaguardar a las tortugas marinas durante su proceso reproductivo.




