Ante el riesgo que representaba continuar el recorrido, el operador detuvo la marcha y pidió a todos los pasajeros descender de la unidad, la cual tuvo que ser trasladada a un taller para su reparación.
El incidente provocó molestias entre los usuarios, quienes tuvieron que esperar otra unidad o buscar medios alternativos para continuar su trayecto, lo que ocasionó que varios llegaran con retraso a sus centros de trabajo, escuelas y otros compromisos.
Aunque el hecho no dejó personas lesionadas, el desprendimiento del parabrisas generó preocupación entre los pasajeros, quienes cuestionaron las condiciones mecánicas en las que operan algunas unidades del transporte público en la ciudad.




